No soy un político. No tengo afiliación partidista ni ambiciones personales. Mi candidatura en estas elecciones para magistrado del Poder Judicial nace de una profunda convicción: la justicia debe servir al pueblo con ética, transparencia e independencia. Después de más de cuarenta años de carrera, he decidido ofrecer mi experiencia, mi vocación y mi vida al servicio de México.
Mis raíces: justicia, disciplina y esfuerzo
Nací en la Ciudad de México el 28 de abril de 1960, pero soy chiapaneco por derecho de sangre. Mi padre fue oficial retirado de la Fuerza Aérea Mexicana y mi madre, una maestra jubilada. Ambos me enseñaron a amar a la patria, a respetar la ley y a creer en el poder del conocimiento.
Crecí en una familia donde el esfuerzo era la norma, no la excepción. El estudio y los valores patrióticos, morales y espirituales marcaron mi carácter. Aprendí que la justicia no es un privilegio, sino una responsabilidad que debe ejercerse con disciplina, sensatez y solidaridad.
Más de 30 años sirviendo a la justicia
Mi formación académica comenzó en el Colegio Tepeyac y culminó en la Facultad de Derecho de la UNAM, donde me gradué como Licenciado en Derecho. Desde entonces, he dedicado mi vida a la administración de justicia, ya sea como Magistrado en el Supremo Tribunal de Justicia de Chiapas, como docente universitario o como jurista comprometido con la legalidad.
Sé por experiencia que ser juez no es solo saber Derecho. Es tener empatía social, madurez, vocación y responsabilidad. Lo viví personalmente al enfrentar conflictos dolorosos, al dictar resoluciones complejas y al impartir justicia en contextos difíciles. Con el tiempo, aprendí a leer no solo la ley, sino también la intención detrás de ella.
Por qué quiero ser magistrado del Poder Judicial Federal
Estas elecciones para magistrado llegan en una etapa en la que bien podría retirarme. Sin embargo, no me siento moral ni espiritualmente autorizado a hacerlo. Creo que aún tengo algo que aportar a esta nación que tanto amo. Quiero servir desde el Tribunal de Disciplina del Poder Judicial Federal para proteger a quienes actúan con integridad y sancionar a quienes traicionan la confianza ciudadana.
Conozco las esquinas de la mente de quienes intentan torcer la ley. Lo he visto. Y por eso, hoy más que nunca, me siento con la claridad y firmeza para garantizar que el Poder Judicial sirva realmente al pueblo.
Un compromiso final con mi patria
A mis 65 años, no busco honores ni poder. Busco cerrar mi carrera como la comencé: con dignidad, compromiso y servicio. Nunca he militado en partido político alguno. Mi única causa ha sido y será la justicia. Soy un humanista patriota que cree en el valor de la ley como herramienta de transformación social.
Por eso me presento ante ti, ante la ciudadanía y ante esta gran institución que es el Poder Judicial, con la esperanza de contribuir a su fortalecimiento en una etapa histórica de cambio.


