Por primera vez en la historia de nuestro país, la ciudadanía tendrá la oportunidad de influir directamente en la conformación del Poder Judicial Federal. Este proceso no solo representa un cambio en las formas de elección, sino una oportunidad real para democratizar, transparentar y fortalecer el sistema de justicia en México.
¿Qué se elegirá?
El próximo 1 de junio de 2025, se someterán a votación un total de 881 cargos dentro del Poder Judicial, entre los que se encuentran:
- 9 Ministras y Ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN)
- 2 Magistraturas de la Sala Superior del Tribunal Electoral
- 15 Magistraturas de Salas Regionales del TEPJF
- 5 Magistraturas del Tribunal de Disciplina Judicial
- 464 Magistraturas de Circuito
- 386 Juezas y Jueces de Distrito
Más de 3,400 candidaturas
Desde el 30 de marzo, más de 3,400 aspirantes iniciaron sus campañas en todo el país. Estas campañas están sujetas a reglas estrictas: no se permite el uso de financiamiento público, actos masivos ni publicidad pagada en medios de comunicación. Las y los aspirantes deben apoyarse en redes sociales y materiales impresos para comunicar sus propuestas.
Un reto para la ciudadanía
Este proceso no es solo una elección más. Es una convocatoria a la participación consciente e informada. Analizar los perfiles, cuestionar las propuestas y ejercer el voto con responsabilidad será clave para garantizar que quienes impartan justicia lo hagan con honestidad, independencia y apego a la ley.
La proyección de participación ciudadana oscila entre el 8% y el 15% del padrón electoral, lo que representa un reto profundo. Pero también una oportunidad. Si la sociedad asume su rol, el futuro del sistema judicial puede tomar un nuevo rumbo.
Un llamado a construir justicia desde la raíz
La elección de juezas, jueces y magistradas/os no solo impacta el funcionamiento de los tribunales. Define el tipo de justicia que recibiremos como sociedad. Una justicia que no esté al servicio del poder ni del dinero, sino de la verdad, la legalidad y el pueblo.
Participar en esta elección es un acto de responsabilidad democrática. Es defender el Estado de Derecho. Es construir un México más justo para las próximas generaciones.
Este proceso representa una oportunidad única para fortalecer el Poder Judicial desde sus cimientos. Participar, informarse y decidir con conciencia es el camino hacia un verdadero acceso a la justicia para todas y todos.


